Diseño web responsive: ¿qué es realmente?

por Carla Fraga | Ago 24, 2022 | Consejos

Cada vez somos más multiplataforma. Atrás quedaron esos años en los que para buscar algo en internet teníamos que conectarnos a un ordenador. ¿Te imaginas? Ahora tenemos acceso casi en cualquier lugar y momento: basta con quitar el móvil del bolsillo y ¡ya!

Sin embargo, no todas las empresas se están adaptando a estos cambios. Si tienes un negocio con presencia digital y no sabes qué es el diseño responsive, lo más probable es que te incluyas en este grupo. Pero tranquilidad, aquí estamos para explicarte qué es y ayudarte a mejorar. ¡Empezamos!

 

El presente es el diseño web adaptativo o responsive

Vivimos en la “era mobile-first” o lo que es lo mismo: la época en la que el móvil es sin duda el rey a la hora de navegar en internet. Así que, ¿no crees que deberías empezar a priorizar el diseño de tu web para adaptarte a las pantallas pequeñas?

Y aquí es donde entra en juego el diseño de páginas web responsive. Una técnica de diseño web que busca la correcta visualización de un único dominio en diferentes dispositivos. Vamos, que la página se vea bien tanto en el PC como en el móvil, en la tablet, en Safari o en Chrome. 

Si quieres que los usuarios repitan la visita, debes cuidar la navegación y experiencia que les ofreces. Por eso, debes recordar que no es lo mismo el tamaño de la pantalla de tu ordenador, que la pantalla de tu móvil y la página web debe verse bien en ambos sitios

Pero, ¿cómo lo conseguimos? Para ello es necesario redimensionar y colocar los elementos (fotografías, vídeos, bloques de texto, tamaños de letra, menús, etc.) de forma que se adapten en función del dispositivo y la forma de hacer estas adaptaciones es a través del código CSS. 

En resumen, una página web responsive se caracteriza por tener layouts (textos) e imágenes fluidos, contar con código media-queries de CSS3 y evitar los contenidos duplicados. 

 

Ventajas de hacer una web responsive

Podemos destacar muchas ventajas, pero nos centraremos en las principales:

  • Mejorar la usabilidad: ofrece una misma experiencia de usuario, independientemente de dónde se acceda. Esto contribuye también a que los usuarios repitan la visita en un futuro. Porque ¿a quién vamos a engañar?, si entras en una web de difícil navegación, nadie quiere volver a buscarla. 
  • Reduce los tiempos de desarrollo: esta es la principal ventaja frente al diseño web adaptativo, en el que se crean diferentes diseños específicos para cada dispositivo. Con el diseño responsive reducimos las tareas de diseño, ya que a través de un único dominio conseguimos que la web se visualice correctamente en cualquier dispositivo. 
  • Ayuda a mejorar el posicionamiento SEO: desde 2015, el algoritmo de Google penaliza a aquellos dominios que no cuentan con un diseño responsive y desde 2021 utiliza la versión móvil para la indexación. Vamos, que si quieres tener un buen posicionamiento, más te vale ponerte las pilas con el responsive. 

 

¿Cómo crear una página web responsive?

Lo primero que debes tener en cuenta es que esta es una tarea que requiere, ante todo, conocimiento. Por eso es recomendable que acudas a algún especialista en diseño web que sepa cómo hacer un sitio web responsive

Partiendo de esta base, te contamos los puntos básicos a tener en cuenta a la hora de diseñar. 

Enfoca el primer diseño hacia los móviles 

A la hora de crear un dominio de cero, muchos desarrolladores y programadores comienzan sus bocetos pensando primero en el escritorio y después reducen el diseño para adaptarlo al móvil. Nuestra recomendación es hacerlo al revés: pensar primero en la versión móvil y después adaptarla al escritorio. Esto te ayudará a optimizar el diseño desde las primeras fases de trabajo. 

Temas responsive

Si ya cuentas con una página web creada y pensada para ordenadores, es hora de que la adaptes también al resto de dispositivos. 

Evita usar Flash

Es recomendable que este tipo de programación se utilice lo menos posible ya que el algoritmo de Google no lee este tipo de contenidos. ¿Y qué significa esto? Básicamente, que será más difícil que ese contenido aparezca en los buscadores.  

Optimiza la velocidad y las imágenes

Que una web tarde mucho en cargar equivale a pérdida de usuarios. A nadie le gusta esperar y menos en el entorno online. Así que es mejor que cuides el rendimiento de tu dominio para evitar que esto pase. Para eso, lo mejor es optar por un proveedor de alojamiento web rápido y de confianza. 

Además, tienes que tener en cuenta el número de páginas de contenido que se encuentran alojadas en tu sitio: elimina la información irrelevante. 

Otro aspecto a tener en cuenta es la optimización de imágenes, pues estas influyen en gran medida en la velocidad de la web. Para eso, evita cargar archivos de gran tamaño. 

Utiliza fuentes estándar

Hay fuentes menos legibles que otras y si reduces el tamaño, puede resultar imposible descifrar lo que pone. Para evitar eso, comprueba siempre cómo se lee tanto en móvil como en ordenador y asegúrate de utilizar tamaños apropiados. 

Si has llegado hasta aquí, ¡ya tienes todas las claves para hacer que tu negocio despegue!